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2020: Bienvenidos al Futuro

3 Viejas Revoluciones en Auge

Naciones Unidas proclamó el 2020 como el año de la sanidad vegetal.

Creo que es el año de mayor presión hacia la responsabilidad mediática compartida y transparencia de los contenidos, la ética y responsabilidad ambiental, y la humanización de los humanos.

1. Transparencia

Vivimos la Revolución de la Transparencia.

Desde la perspectiva de consumidores de contenidos, clientes, electores o -incluso- miembros de una comunidad, multiplicamos por cero la tolerancia hacia los secretismos corporativos, la publicidad engañosa, las teorías conspirativas, la propaganda gubernamental y las fakenews.

¿Qué dispara esta revolucion?

El zeitgeist de las plataformas digitales, como dice Trendwatching.com. Facebook o Twitter cuestionándose si permitir o no contenidos políticos pagados en los timelines. Los excesos de bullying y toxicidad en los contenidos de algunas comunidades virtuales.

El incremento en el uso de falacias ad hominem y otros sesgos cognitivos, sacrificando argumentos y diálogos críticos y constructivos.

La incapacidad -reconocida o no- de discernir entre cierto y falso.

La poca realidad de los usuarios de redes. El exceso de frivolidad en unos casos; el exceso de realismo -en otros-. Todos construyendo una identidad deseada que se aleja del mundo real, como las “Instagram faces”.

Para Colby Smith -un celebrity makeup artist-, el 95% de la gente más seguida en Instagram usa la app FaceTune.

Por cierto, la universidad de Cornell hizo un estudio que demostró que las influencers de Instagram son criticadas por ser muy reales pero también son criticadas por ser poco reales.

¿Dónde nos lleva esto?

El 2020 veremos consumidores -eso lo incluye a usted- buscando espacios digitales más íntimos. Para mantener conversaciones más específicas, respetuosas y significantes. Conversaciones que añadan valor.

Veremos un incremento de comunidades virtuales patrocinadas por marcas pero no inundadas por su publicidad. ¿Un ejemplo? El grupo de Facebook “Women Who Travel”, patrocinado por Conde Nast, dirigido a mujeres que viajan, con contenidos sobre consejos, historias de viajes, destinos e insights.

Veremos que los user reviews serán más relevantes en la toma de decisiones de los consumidores.

Veremos borrar aun más la línea entre offline y online (Si es que aun existe en alguns categorías). Un reporte de Fan & Fuel reveló que el 92% de los prospectos se abstienen de comprar cuando no hay comentarios públicos sobre una marca.

Veremos un empoderamiento ciudadano en el plano político. Como lo plantea Natalia Fabeni, News Editor de LinkedIn en “20 Grandes Ideas para 2020”.

Veremos más medios civiles. Independientes. Más exigencia hacia la transparencia en los contenidos mediáticos, el rigor periodístico estará en alza, pero también la polarización de los usuarios de los medios tradicionales. Un estudio en Colombia confirmaba que -ante los movimientos civiles de noviembre- el ciudadano buscó información creíble en los medios tradiocionales (y no en las redes)… pero esto le pone más presión a la calidad y rigurosidad de los contenidos en los media outlets clásicos.

Veremos mas consumidores de medios contrastando esos contenidos. Participando en la construcción de la opinión más intensamente. En “5 Trends for 2020" de Trendwatching.com lo llaman civil media”.

Esta Revolución de la Transparencia hara -también- que el greenwashing de algunas marcas sea despreciado. ¿Por qué? Porque estamos cada vez más cerca del 2030 -hito de la Agenda de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas-.

2. Verde

Vivimos una nueva Revolución Verde. ¿Renovada revolución verde?

Victor Hugo decía que la revolución se vuelve un derecho cuando la dictadura es un hecho. Al parecer la dictadura de la opinión pública anti-eco, de los denyers y de corporaciones intensificó la presión social.

Luego que la COP25 cerrara con la sentencia “tiempo de actuar” y exigiendo más “ambición climática para el 2020”, está claro que es la gente quien lidera un estilo de vida más verde. No son los gobiernos ni las empresas.

Usted, su familia, mi familia, yo.

Piense en la gente de Amazon presionando al board de la empresa desde el Amazon Employees for Climate Justice.

En The Future of Work, Trenwatching.com cita un estudio de Harvard Business School’s the Future of Work y el Boston Consulting Group’s Henderson Institute que sostiene que el 46% de la fuerza laboral media -de 11 países- se consideran (a sí mismos) responsables de los cambios necesarios.

Hubo una época cuando las empresas escogían ser, o no ser, sostenibles y sustentables. Ahora es mandatorio.

Hubo un tiempo cuando la responsabilidad ambiental era cuestión de status para los consumidores. Tesla lanzando su Roadster -un auto deportivo eléctrico- a u$ 100.000 en el 2008. Adidas y Parley unidos para hacer sneakers de plástico reciclado del océano; sólo hicieron 50 pares el 2016.

¿Qué dispara esta revolucion?

Nuevas alternativas de productos sostenibles, accesibles, asequibles, locales y tan buenos (o mejores) que la vieja opción. Como el Tesla Modelo 3, el tercer auto más vendido en Reino Unido este 2019; o los 11 millones de pares de zapatos Adidas-Parley vendidos este año. O los 7,000 locales de Burker King en Estados Unidos que venden la Imposible Burger.

De hecho, según Balclays, el mercado de los productos alternativos a la carne podría valer us$ 140.000 millones a finales de la década.

Los productos verdes ya son mainstream. Los consumidores piden productos y servicios verdes -sobretodo los millenials-. Es más, en algunas categorías los productos con claims eco-conscientes tuvieron un crecimiento x2 comparado con las opciones tradicionales.

Las historias de Greta son súper virales.

El estilo de vida eco-consciente es más común en Ecuador y el mundo. ¿Más consumidores conscientes?

65% de los consumidores quisieran comprar productos y servicios eco-conscientes, dice HBR.

El consumo eco se vuelve más fácil y asequible. Muchos hábitos de consumo están cambiando.

Cada vez hay más emprendimientos para generar energía de fuentes renovables, para limpiar los océanos, para reducir emisiones de procesos productivos.

Y sin ser apocalíptico, determinista, ni cartesiano… la población del planeta crece, los veranos vienen con calores récor, las lluvias inundan pueblos, el océano se acidifica rápidamente, el aire se vuelve irrespirable en algunas metrópolis, la migración por causas ambientales (hambre, sed, trabajo) se intensifica y no existe planeta b.

¿Dónde nos lleva esto?

El 2020 veremos consumidores -eso lo incluye a usted- buscando comprar más orgánico, local, eco-consciente, reciclado, carbono neutral, sostenible.

Como dije, la Revolución de la Transparencia hará que el greenwashing de algunas marcas sea despreciado.

Veremos consumidores buscando marcas que se diferencien porque dan “detalles (de su fabricación)” y son “auténticas”, sostiene la revista Entreprenour.

Veremos cambios en la políticas de precios, reconociendo al consumidor un premio por escoger productos o servicios eco-conscientes. Por ejemplo en Finlandia se construye un hotel para ecoturismo de lujo -Artic Blue Resort- que considerará sus impactos al planeta del consumidor a la hora de cobrarle las estadías. Como dice su motto inicial: “The world’s first resort where the cost of stay is based on your emissions”.

Veremos más exigencias para lograr el #cerodesperdicio en alimentos.

Veremos más exigencias para que las empresas -en serio- sean carbono neutrales. Como JetBlue que anunció, el pasado noviembre, planes para reducir las emisiones de CO2 de todos sus vuelos. O una aerolínea que antes de vender tiquetes le pregunta si realmente debe viajar (KLM y su campaña Fly Responsably).

Veremos al modelo business al usual recibir sentencias condenatorias.

Y para corporaciones, medios o gobiernos -indolentes, desinteresados o en negación- esta Revolución Verde renovada será fulminante. Porque viene de la mano de homos más humanos.

3. Homo humano

Vivimos una nueva Revolución del Hombre.

Rozamos el límite del absurdo, la decadencia y el espectáculo.

Lo público es privado y viceversa.

Hemos caído en el pánico inmoral de la indiferenciación, de la confusión de todos los criterios” escribía Baudrillard en “El Paroxista Indiferente” (circa 1997).

Vivimos la Modernidad Líquida, descrita por Bauman (circa 1999). “Hoy la mayor preocupación de nuestra vida social e individual es cómo prevenir que las cosas se queden fijas, que sean tan sólidas que no puedan cambiar en el futuro. No creemos que haya soluciones definitivas y no solo eso: no nos gustan.”

Los estados de ánimo son volátiles (un BMW empuja un taxi o un conductor agrede un agente de tránsito); los valores, relativos (Julissa); los vínculos humanos, débiles; los productos, desechables; y el consumo es herramienta de identidad.

Vivimos demandando constante. Demandando verdad. Veracidad. Derechos. Privilegios. Igualdad. Información cierta. Sueldos justos. Exigiendo tiempo. Productos y servicios buenos, pero baratos. Productos que sean servicios. Demandando experiencias. Marcas eco-conscientes.

Este estado de demanda crea stress y agotamiento. Que fueron reconocidos como fenómeno de salud ocupacional por la World Health Organization en mayo 2019. “La depresión y la ansiedad solas le cuestan a la economía mundial $1 billón de dólares en pérdida de productividad cada año, según la Organización Mundial de la Salud.” escribe Natalia Fabeni en “20 Grandes Ideas para 2020

Los presumibles coup d’états (Bolivia, Ecuador, Turquía); la ira y el caos en las calles (Chile, Irak, Hong Kong); el incremento de la pobreza en LATAM; las migraciones masivas (CentroAmérica, Siria); la pérdida de credibilidad de Gobiernos, ONGs y corporaciones; el extremismo de la posverdad; las amenazas de la automatización y la IA; el fortalecimiento económico de los BRICs y el debilitamiento de la CEE y EEUU; la fragmentación de medios tradicionales; la incertidumbre de medios alternativos; la crítica al consumismo excesivo; están creando un nuevo Orden Mundial que va más allá del poder.

¿Está muriendo el consumidor como lo conocemos hasta ahora?

Existe un deseo urgente de cambio, dice Edelman Trust Barometer.

Y ese cambio tiene como núcleo la transparencia, el impacto positivo y el empoderamiento.

Entonces, hay esperanza en la especie humana.

Este post apareció originalmente -más corto- en tres publicaciones consecutivas en diario El Universo.

COMUNICADOR · ESTRATEGA · ESCRITOR