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El juego es un asunto serio.

El juego ayuda al desarrollo social, emocional y cognitivo. El juego provee a los animales -incluidos nosotros- de habilidades que ayudan a la supervivencia y reproducción.

Estudios de Stuart Brown -del National Institute for Play-, determinaron que los asesinos en serie nunca jugaron de niños.

Jugar no es un lujo, pero parece.

Entre las 4.5 horas al día promedio viendo pantallas, las exigencias académicas de los deberes en casa y las actividades co-curriculares, limitamos más el tiempo dedicado al juego libre de los niños.

El juego es un buen negocio.

El gasto global en gaming va a crecer a 180 mil millones de dólares para el 2021 según Newzoo. El ingreso de la categoría Sports & Outdoor va a crecer una tasa de 10% anual según Statista. La venta de juguetes en Asia ha crecido 21% anual los últimos cinco años; y se espera que sea un mercado mundial de 99 mil millones de dólares para el 2022 según NPD Group.

Jugar no es cosa de niños, solamente.

Es una interesante forma de escapismo. Mientras los mercados y los medios se preocupan de la política, el ambiente, el crimen cibernético o IA, la gente quiere distracciones divertidas -según un estudio realizado en 28 países-.

En el aeropuerto de Changi, en Singapore, abrieron un playground gratuito, de cinco pisos, para diversión de los pasajeros. En Guizhou, China, en julio, inauguraron el rascacielos Liebian International Plaza que tiene una cascada artificial de 108 metros en la fachada. Y en Toronto, Canada, en septiembre de 2019 abrirá el primer Creactive -una espacio familiar diseñado por Cirque du Soleil para centros comerciales-.

El juego es una herramienta de aprendizaje.

Debe ser inclusivo, online y offline. En Méjico, Minecraft lanzó Coral Crafters para concienciar la importance de restaurar los arrecifes de coral. En abril de este año, Pokémon GO se alió con Mission Blue para premiar a quienes recogían basura en el juego en Bulgaria, China y Japón.

La plataforma en línea de Pedigree en Reino Unido localiza perros y personas solas de la tercera edad, de la misma zona, para que paseen juntos; ¿inclusivo? el parque de Plaza Sésamo de Pensilvania para chicos con autismo; o la plataforma de juegos Dreamville de Diamond Bank y Women´s World Banking para mejorar los skills financieros de las jóvenes nigerianas.

El juego permite crear, descubrir, experimentar.

No se diga más… a jugar !

Artículo publicado originalmente en diario El Universo