Umberto Eco: “El caso es que los periódicos no están hechos para difundir sino para encubrir noticias”.

RUMOR · PERIODISMO · FAKE NEWS · BEHAVIORAL SCIENCE

Bzzzz, bzzzzz, bzzzz de rumores, ¿como el zumbido del moscardón?

Un influencer, ¿es un periodista per sé?

Un bloggero o vloggero o tiktokero, ¿es un periodista per sé?

Difundir contenido informativo convierte a cualquier emisor en ¿periodista?

¿Y el rumor es objetivo?

Un rumor es información.

Es una novedad.

Pero, un rumor, ¿es información contrastada, verificada, contextualizada?

Digamos que rigurosamente, ¿esa información es noticia?

José María García, periodista español, dice que “un rumor es la antesala de la noticia”.

Luego, un rumor propagado por un medio noticioso formal, ¿deja de ser rumor y se convierte en noticia?

Si es propagado por redes sociales, entonces ¿qué es?

Y si es propagado por una cadena de Whatssapp, entonces ¿qué es?

Por cierto, ¿han notado como -en momentos de crisis- los rumores proliferan?

Epistemológicamente, los rumores existen en la transmisión boca-oído. Son historias diseñadas para circular (y re-circular) y ser creídas sin la verificación del contenido.

¿Boca-oído que ahora es iPhone a iPhone?

¿Son historias falsas?

Tal vez, ¿historias conspirativas?

Cuando Usted se enfrenta a una situación volátil, cambiante, de incertidumbre y no tiene mucha información a la mano, ¿qué hace?

Usted crea una historia.

Los rumores cierran los gaps de desconocimiento. “Pueden ser considerados como un tipo de noticia improvisada que circula en el intento de darle sentido a una situación”, sostiene Steven Taylor, psicólogo de la Universidad de British Columbia (Canadá).

¿Recuerdan el post de los perros con mascarilla para evitar el COVID19?

En pandemia alguien publicó en Instagram dos fotos de perros con mascarillas y un titular: “A los perros en China les han puesto #mascarilla para para la transmisión de #Coronavirus en el país”.

No hay evidencia que demuestre que el virus contagia a perros o gatos, ha dicho la OMS. Pero bastó un pedazo de verdad, para que lo demás sea considerado cierto.

Y muchas personas pensaron en ponerle mascarillas a sus mascotas.

Además, un estudio demostró que repetir información falsa reafirmaba la información falsa en su mente.

Un rumor tiene una pizca de verdad. Lo demás es ficción.

Además, su miedo ayuda a empujar la ficción.

Usted repite, repostea, retuitea, el rumor.

Y eso no lo convierte en periodista.

En “The psychology of rumor” (1947), Gordon W. Alport y Leo Postman propusieron una fórmula básica para el rumor:

r = I x A

Alport y Postman postularon que un rumor (r) era función de dos variables: importancia (I) y ambigüedad (A).

Cuando Usted se enfrenta a una situación muy importante pero también muy ambigua, el rumor crece de manera violenta y sin juicio.

¿Recuerdan la recomendación de beber cloro para evitar el contagio de Covid?

Si usted bebe cloro puede morir.

Pero algunos periodistas -en su rol de influencers en redes sociales- llegaron a recomendar la ingesta de productos a base de dióxido de cloro o clorito de sodio.

Esta historia me llevó a las preguntas iniciales.

Un influencer, ¿es un periodista?

Javier Segarra, periodista, fue directo en su respuesta: “para nada. Una cosa es estructurar una noticia y otra muy distinta opinar …”.

La respuesta de Mónica Maruri -Directora Ejecutiva IPANC, Convenio Andrés Bello- es también un contundente “no. El influencer es una persona popular que tiene muchos seguidores en redes…”

¿Y el periodista?

Es un profesional que tiene preparación para investigar y procesar información importante para una audiencia. Su prioridad no es la fama o los miles de clicks y seguidores, sino el valor de la información para sus audiencias”, comentó Mónica.

Creo que la influencia o fama que alguien pueda tener como marca personal no te convierte o te gradúa de profesión alguna”; me comentó Eduardo Reinoso -experto en conducta humana y referente de neuromarketing-.

¿Hablamos de periodismo profesional?

Es una profesión”, me comentó Iván Sierra -investigador social y de mercados-. “Como ser psicólogo o arquitecto. De la misma forma como “dar consejos” o “tener buen gusto para elegir materiales de construcción” no te hace psicólogo ni arquitecto, hablar frente a una audiencia a través de un medio masivo no te hace periodista”.

Un psicólogo o un arquitecto o un investigador pueden ser influencers.

Usted, con su teléfono es un pro-sumidor y puede ser influencer.

¿Un periodista no puede ser influencer?

Y si se trata de un rumor propagado por un medio noticioso, ¿deja de ser rumor y se convierte en noticia?

Y esa noticia, ¿puede ser seductora? ¿o lúdica?

Ningún rumor se convierte en noticia. Un rumor es un chisme”, me respondió Javier.

La noticia, como producto del ejercicio de la comunicación, debe haber pasado por filtros regulares de verificación (de que sea real), contrastación (de cuántas formas puede ser relatada) y contexto (en medio de qué y después de qué ocurre). Un rumor, así lo diga el Papa, Scarlett Johansson o Lio Messi, es un rumor…”, concluyó Iván.

Siendo así, la objetividad del contenido informativo, ¿es alcanzable?

Para Mónica, “los medios noticiosos no deben propagar rumores. Son profesionales, tienen un compromiso ético con sus audiencias. Los medios noticiosos solo difunden información verificada y contrastada…

Pero “Un rumor que sale de la boca de un medio noticioso le da validez o le otorga credibilidad en la media en que ese medio sea creíble…”, dijo Eduardo.

Esto plantea el análisis desde la perspectiva del contexto y me lleva a una nueva pregunta:

Usted, ¿podría combatir un rumor que afecte su reputación?

#ParaPensar:

Usted, ¿qué haría si un periodista, un día, lanza un rumor sobre Usted?

#ParaActuar:

Su futuro depende de menos rumores y menos fake news y más ciencia.

3 tips:

1 antes de repostear, retuitear o reenviar un WhatsApp, haga una pausa
2 verifique la información
3 pida la fuente original y corrija la información falsa

* * *

Por cierto, el titular del artículo es una deconstrucción de una frase que García Marquez dijo en la Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa, en octubre de 1996. El dijo: “La ética debe acompañar siempre al periodismo como el zumbido al moscardón”.

COMUNICADOR · ESTRATEGA · ESCRITOR