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Storytelling

Cuidado con la Falacia del Superhéroe

Imagine un país dónde su gobierno publica un spot audiovisual con una rápida sucesión imágenes de funcionarios visitando pobres, abrazando niños, sonriendo a indígenas. 43 segundos, cuidadosamente musicalizados, de momentos lindos, dulces, humanos… ¿y?

El storytelling mejora el sentido de empatía, incrementa la recordación de los mensajes clave y mejora el compromiso entre un consumidor y una marca. Pero la marca no es el héroe de la historia. El consumidor lo es.

Existe la tendencia de idealizar la empresa, persona o gobierno en las historias. Luis Bassat en “El Libro Rojo de la Publicidad” (1993) decía que “” y que “”.

Pero el protagonismo es de la audiencia. La marca comercial o gubernamental es meramente el accesorio que empodera al consumidor o ciudadano para que logre sus objetivos.

Pero la marca no es el héroe de la historia. Tampoco lo es un gobierno.

Estudios demuestran que nuestra capacidad de atención promedio (attention span en inglés) es de ochos segundos. Es decir, usted tiene ocho segundos para enganchar a su audiencia. ¿Cómo lo logra? Generando momentos de tensión en la narrativa.

Si una historia es capaz de generar esa tensión, entonces logrará la atención de la audiencia. Si logra la atención plena, entonces la audiencia empezará a compartir las emociones exhibidas por los personajes en la comunicación. Si audiencia se identifica con los personajes, entonces va a imitar las emociones y comportamiento de los personajes.

¿Nunca salieron de ver una película de Bruce Lee y se sintieron peleadores? ¿No han sentido full motivación luego de ver a los Espartanos luchar en 300?

Hollywood sabe que el verdadero héroe es la audiencia, no el protagonista de la peli. Pixar también lo sabe.

En “The Best Story Wins”, Matthew Luhn -storyteller creador de Toy Story, Finding Nemo o UP-, dice que si usted cuenta una historia sobre alguien que quiere cambiar algo y supera obstáculos y lo logra hará que la audiencia sienta algo. “”.

Se trata de la audiencia, del consumidor, del ciudadano.

Para persuadir, motivar, o ser recordado, personas o marcas o gobiernos deben crear historias de esfuerzo humano… de la gente. No de los funcionarios.

COMUNICADOR · ESTRATEGA · ESCRITOR