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FAKENEWS · BEHAVIUORAL SCIENCE · EMOCIONES

Hechos, fakenews, ¿o emociones?

Encerrados por el virus, pasamos pegados a las pantallas. Buscando noticias. Por ello, el consumo de contenidos noticiosos se ha incrementado. Un 67%, según estudio en 13 países.

Pero, ¿cuáles son hechos? ¿cuáles son fake news?

Más importante aun: ¿cuáles distribuimos nosotros?

Molière, el dramaturgo francés, decía que “un tonto sabio es más tonto que un tonto ignorante”. Y las ciencias sociales han demostrado que ésta… es una verdad universal. Mientras más educada y experta una persona sea, más posibilidades tiene de caer en lo que psicólogos llaman “razonamiento motivado”.

Circa 1977 dos economistas (Babcock y Loewenstein) hicieron un experimento que confirmó que tendemos a privilegiar ideas e información que reafirman nuestras creencias. Y en 2006, otro estudio de Taber y Lodge, confirmó nuestra tendencia de evaluar evidencia y ensayar argumentos sesgados hacia los prejuicios que tenemos.

Cuestionamos la información que se contrapone a nuestros principios o prejuicios o creencias. ¿Y si no son fake news?

Como sostiene Tim Harford, en un extracto que The Guardian publicó de su libro How to Make the World Add Up: “…es tentador pensar que el <<razonamiento motivado>> le sucede a otras personas. Yo tengo principios, usted tiene sesgos…”

Se trata de reacciones emocionales. Piense ¿qué sintió cuando vio un meme político? ¿qué sintió con ese discurso inflamatorio?

Muchas piezas de comunicación -comercial, propagandística o noticiosa- están diseñadas para que usted sienta una emoción y actúe. Pronto. Sin pensar. Antes de cuestionar el mensaje de WhatsApp que le envía su abuela, usted lo reenvía. Y viceversa. Y el círculo vicioso se alimenta.

56% de consumidores en 40 países está preocupados sobre la verosimilitud de lo que ven en línea. 40% de los consumidores creen que los políticos engañan. Lo dice el reporte de octubre Make Shift de Trendwatching.com

¿Cómo lo resolvemos?

Usted como dueño de una marca también debe colaborar. Los consumidores están esperando que las marcas -no sólo los medios- se involucren el asunto.

Hay dos oportunidades clave: Usted puede ayudar a los consumidores a identificar qué es cuestionable. Y también puede ofrecer información factual en la que los consumidores puedan confiar (lo que incrementará la confianza en su marca).

Finalmente: Usted y yo, como consumidores de contenidos, podemos hacer una pausa y reflexionar.

Pensar antes de retuitear.