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BEHAVIOURAL SCIENCE · COMPORTAMIENTO · PSICOLOGÍA · REDES SOCIALES · EMOCIONES MORALES · BIEN O MAL · VIRAL

¡Indignado! -por la violencia, la discriminación, la corrupción-, tuiteo.

La indignación es una emoción.

Luego de una mala broma, una bofetada. Luego de una bofetada, tendencia.

Luego de una denuncia por evasión fiscal, una pregunta retórica (“¿A quien abres las puertas de tu Casa?”). Luego de una pregunta en redes, tendencia.

Como propone Tim Dean, autor de “How we became human” (2021), durante cientos de años desarrollamos mecanismos que nos permitieron vivir en grupos.

Empatía, culpabilidad o indignación, por ejemplo.

Este conjunto de “emociones morales” hacía que favorezcamos a los miembros de nuestra comunidad o tribu, y castigemos o desfavorezcamos a los malhechores.

Los mecanismos funcionaban bien.

El orden entre el bien y el mal estaban definidos.

Nos indignábamos cuando alguien actuaba mal… mintiendo, robando, matando, violando o atacando nuestra dignidad.

Exigíamos castigos ejemplares.

Separábamos al malhechor de nuestro grupo.

Aplicábamos la exclusión social.

Actuábamos.

Así, evitábamos que otros individuos copiaran el mal ejemplo.

La indignación era un mecanismo de supervivencia activo.

Pero luego llegaron las redes sociales.

Nuestro cerebro estaba/está diseñado para entender buenas y malas acciones en sociedades de menor escala. Con conceptos y valores institucionalizados.

Hoy las sociedades masivas y sus mecanismos culturales vinculados con temas ético y morales -como la religión y la política- han cambiado las dinámicas societales.

Baumann diría que esta sociedad líquida es más flexible. Individual. Temporal. Cambinate. Inestable.

Estas sociedades diversas, globalizadas, en línea, enfrentan problemas sociales y morales diferentes a los que vivieron nuestros ancestros.

Y las redes sociales también han cambiado, radicalmente, esas dinámicas societales.

Ahora la indignación es un mecanismo de supervivencia pasivo.

Usted se indigna y tuitea.

Alguien lo lee, se indigna, y retuitea.

Luego, tendencia.

Y así, esta indignación viral, ¿que consigue?

La indignación que compartimos en redes sociales nos hace sentir cansados, impotentes, emputados, pero parte de la tendencia…

Ahora, ¿estas acciones cambiaron las cosas?

¿O sólo vivimos la ilusión de actuar?

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I am a comms consultant, strategist and creator. Writing about commercial, political and brand communications with a twist of behavioral science. En español!

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ANDRÉS SEMINARIO

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