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Medio libro al año. Ese es el promedio de lectura por persona en Ecuador.

Leemos tan poco que ni siquiera tenemos estadísticas actualizadas sobre el hábito. ¿Quién las leería?

Para el 2012, según el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe, el Ecuador sólo tenía un 43% de población lectora. Y según el INEC el 27% no tenía el hábito de la lectura.

¿Por qué no leen? El 56.8%, en el 2012, decía que no le interesaba. Y quienes sí lo hacían buscaban cumplir obligaciones académicas.

Y ahora, ¿no leen porque todo es electrónico? Según el CERLALC, 2017, sólo el 26% de los libros vendidos en Latinoamérica es digital.

¿Leer? Creo que es algo que se aprende desde casa y no lo enseñamos. Creo que se aprehende cuando lees un cuento a tus hijos antes de dormir -incluso si lo lees desde el dispositivo móvil- pero no les leemos. Creo que tiene que ver con la ausencia de apoyo a los autores nacionales y el alto precio de los libros en las librerías. En resumen: no hay el hábito.

¿Qué tal copiar una tradición?

En Islandia existe la Jólabókaflóð. La traducción sería “inundación navideña de libros”. Luego de la cena de Nochebuena, los islandeses abren sus regalos -libros- y los empiezan a leer juntos.

¿Qué leer? Comparto una lista de los textos que leí el 2018:

1. 21 Lecciones para el Siglo XXI de Yuval Noah Harari.

2. The Laws of Human Nature de Robert Greene.

3. Leonardo DaVinci de Walter Isaacson.

4. Blue Mind de Wallace J. Nichols.

5. This is Marketing de Seth Godin.

6. Storynomics de Robert McKee.

7. Poemas de Mario Bendetti.