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Más consumidores conscientes

Somos los responsables del calentamiento del planeta. Hemos calentado la atmósfera y los océanos. Hemos generado la disminución de los volúmenes de nieve y hielo. Hemos generado que el nivel medio global del mar se haya elevado.

Los fenómenos naturales se intensifican y los desastres humanos se multiplican.

Circa 2014, el IPCC –Panel Intergubernamental para el Cambio Climático, por sus siglas en ingles- publicó el reporte AR5 cuya principal conclusión fue que el cambio climático era –sobretodo- de origen antropocéntrico: “Es sumamente probable que la influencia humana haya sido la causa dominante del calentamiento observado desde mediados del siglo XX.”

Y, ¿qué hacemos al respecto?

Cuando hablamos de concienciación socio-ambiental o bien nos quedamos en lo epidérmico o bien sufrimos la paradoja de la información (mientras más se sabe de algo menos se sabe qué hacer para resolverlo).

Hacemos poco cuando los medios mainstream construyen consenso a favor de la triada corporaciones, consumidor, consumismo; y controlan el debate de la problemática ambiental.

Hacemos poco cuando, en Ecuador, 8 de cada 10 empresas no tiene estudios de impacto ambiental -según data (vieja ya) del INEC-.

Pero la actitud y gestión de los medios, los consumidores, los empresarios y algunos gobiernos es un síntoma. No son el problema. Como el cambio climático. El calentamiento global es como la fiebre en un niño, me dijo alguna vez José Javier Guarderas. El cambio climático es como la fiebre; dónde la fiebre no es la enfermedad… es el síntoma de alguna enfermedad.

En la mayoría de países y de modelos de desarrollo, estamos educando a los niños y niñas a ver el planeta como un commodity. Estamos enfocando su atención en la tecnología, en la creación de valor a partir de la acumulación y de espaldas al planeta. Premiamos el consumismo y castigamos, con la indiferencia o la burla, la compra consciente. Vivimos en déficit con la biocapacidad planetaria. Deforestamos, no reciclamos, no ahorramos agua, conducimos 1.5 kms el vehículo movido por combustible fósil, cambiamos la tecnología cada 18 meses, usamos sorbete, contaminamos el océano, compramos, vendemos, consumimos… como si los recursos fuesen infinitos.

El cambio climático, el calentamiento global, es el síntoma de una mayor enfermedad en el planeta. Y según el IPCC, somos nosotros -ustedes y yo- los principales responsables de la enfermedad.

¿Qué hacer? Para empezar, seamos consumidores conscientes.

Artículo originalmente publicado en diario El Universo