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Sócrates nació en Atenas en el año 470 a.c. pero se consideraba un ciudadano del mundo. Hombre de baja estatura y vientre abultado evitaba la política; promovía el descubrimiento del conocimiento a través de preguntas; y -me atrevo a pensar- tenía Facebook.

Si bien no escribió obra alguna, sus discípulos difundieron sus ideas. Por ejemplo, que dijo: “Alcanzarás buena reputación esforzándote en ser lo que quieres parecer”.

Ser y parecer. ¿Como la mujer de Cayo Julio César? Lo cierto es que la penetración del internet en el planeta supera el 49% según “Internet Trends Report 2018” de Kleiner, Perkins, Caufield & Byers. Quienes lo tenemos, lo usamos a diario más de 5.9 horas (ib). Y esto afecta la relación entre las marcas, los mercados y los consumidores.

Las redes sociales se han convertido en los nuevos territorios a marcar. Pero la simple presencia en redes es insuficiente. Las marcas deben estar, escuchar y actuar.

Estar con contenidos que añadan valor.

Escuchar uno a uno porque la personalización mejora la calidad de datos que recolectar. “Pesa las opiniones, no las cuentes”, dijo el filósofo griego.

Actuar porque del estar y el escuchar se construyen las experiencias que amplifican el engagement; y éste conduce al crecimiento comercial. Sin la trilogía no hay conversión en ventas.

¿Internet vende? Las ventas de comercio electrónico, en EEUU continúan creciendo; para el 2017 representaron +13% del total de ventas de retail. Las ventas al por menor continuan decreciendo. Google empieza a expandirse a una plataforma comercial, Amazon empieza a ser plataforma de consultas (representa el 49% de las búsquedas de productos) y algunos malls quedaron para plazas de entretenimiento. De hecho, la compra de productos están evolucionando de ventas a suscripciones.

Las marcas deben actuar en la redes porque éstas permiten una búsqueda más eficiente de productos, una comercialización micro enfocada y engagement. Pero el engagement también promueve un mayor escrutinio. Máxime cuando una ola de tuits o posts empieza a afectar la reputación de la marca; porque la imagen se construye a partir de la reputación y “La multitud, cuando ejerce su autoridad, es más cruel que los tiranos de Oriente” (también lo dijo Sócrates).

¿Sócrates tenía cuenta en Facebook? ¿Era un sabio adelantado a su tiempo? ¿Las compras son -ahora- entretenimiento? ¿Es pura ironía socrática? Pues responderé con su cita más conocida: “sólo sé que no sé nada”.

Artículo originalmente publicado en diario El Universo