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COMPORTAMIENTO · FAKENEWS · STORTELLING · NOTICIAS

Saturados… a punto de caramelo

Peste bubónica en Mongolia. Incremento de contagios por Covid en Estados Unidos. Muerte masiva de elefantes en Botswana. Suben la tasas de desocupación. Incendios en Australia. La muerte de Floyd por un policía. Protestas BlackLivesMatter en 19 países. Denuncias de sobreprecios en insumos médicos. Cadena nacional. Es culpa del pasado. Despidos. Avioneta siniestrada. Allanamientos. UCIs colapsadas. ¿Rebrotes? Denuncias contra asambleistas. Miedo. Terremoto en Mexico. Guayaquil cerca del verde. 71% de pruebas positivas. Carnets de discapacitados en manos de políticos para importar vehículos sin aranceles. Cadena nacional. ¡Corrupción! ¿Futbolistas profesionales con carnet de discapacidad? Renuncia de asambleista. Lanzamiento de precandidatos presidenciales.

Todo en el horizonte de tres semanas.

En el pasado, una noticia tenia un ciclo de vida más extenso.

News Cycle -old version

En el pasado, una noticia tenia un ciclo de vida más extenso. Hoy, el escándalo político del lunes es reemplazado por la crisis sanitaria del martes.

Y la pregunta es: ¿cuánta más información somos capaces de digerir en espacio-tiempos tan cortos?

Eric Ravenscraft -escritor de temas culturales y mediáticos, aquí en Medium- dice que nuestra habilidad para procesar información está llegando a un límite crítico. Lo compara con un ataque DDos (por sus siglas en ingles: distributed denial-of-service); esto es, cuando un gran flujo de información, desde varios puntos de origen, van a un mismo punto de destino causando que el recurso sea inaccesible.

El exceso de temas, el acceso ilimitado a información, las democratización de medios difusores de noticias y opinión, están enervando nuestra capacidad individual de análisis, comprensión y acción.

Un estudio del Reuters Institute for the Study of Journalism descubrió un “incremento significativo” en los niveles de evitación de las noticias en los meses de abril y mayo (2020).

Muchas noticias negativas producen ansiedad, depresión, estrés… incluso traumas -dice Graham Davey, profesor de psicología de la Universidad de Sussex-. Por ello, empezamos a evitar algunas noticias.

(Por mi parte, practico la ignorancia selectiva).

Ahora hay menos tiempo para procesar más información. Y esta realidad, según estudios de Macquarie University y MIT, limita nuestra capacidad para separar hechos y fakenews.

Con tiempo suficiente para analizar, procesar y contrastar una noticia; podemos establecer su verosimilitud -en gran medida-.

Pero tiempo y atención son escasos; los ingenieros de la opinión saben que malas noticias se combaten con nuevas malas noticias; y hemos hiper-politizado las acciones públicas e hiper-sensibilizado las opiniones personales.

Estamos a punto de caramelo.

COMUNICADOR · ESTRATEGA · ESCRITOR