TOMA DE DECISIONES · ESTADO DE ÁNIMO · NOISE · BEHAVIORAL SCIENCE

De buen ánimo para ¿malas decisiones?

Su estado de ánimo influye -grandemente- en sus juicios morales.

Su estado de ánimo puede cambiar su forma de pensar.

Y estar de buen ánimo no siempre es bueno.

Imagine que Usted está parado en el andén de una estación ferroviaria. Imagine que el tren viene rápido y que no se va a detener en la estación dónde usted está junto a un desconocido. A lo lejos, Usted ve a cinco personas caminar por la vía. Ellos no han visto el tren. Usted no tienen tiempo de avisarles. Es probable que esas cinco personas mueran arrolladas a menos que Usted haga algo.

Este es un clásico problema de filosofía moral.

Usted, debe decidir.

Si Usted empuja al desconocido hacia las vías, el tren lo va a aplastar y se va a detener. Muere una persona pero se salvan cinco.

Si Usted no hace nada, el tren va a aplastar a las cinco personas.

¿Salvar una vida o salvar cinco vidas? Esta es la cuestión.

La decisión utilitaria consecuencialista -como proponía Bentham- sugiere que Usted empuje al desconocido. Sacrifique una vida y salve cinco. Para producir mayor felicidad y bienestar para el mayor número de personas involucradas, Usted debe empujar al desconocido hacia la muerte.

La decisión deontológica -como proponía Kant- sugiere que ninguna vida es desechable.

Usted, ¿qué haría?

¿Acción u omisión?

¿Empujar un desconocido y salvar otros cinco?

¿No hacer nada y que mueran cinco desconocidos?

Usted, ¿qué decisión tomaría?

Tradicionalmente sólo una minoría de personas dicen estar dispuestas a empujar al desconocido a la muerte. Pero un estudio demostró que cuando las personas están en estado de ánimo positivo están tres veces más dispuestas a empujar a la persona.

En el estudio, antes de plantearle este problema de filosofía moral a las personas, los investigadores hicieron que los sujetos vieran un vídeo de cinco minutos que los dejó en un estado anímico positivo.

¿Resultado del dilema en el estudio? Cuando las personas están en estado de ánimo positivo están tres veces más dispuestas a empujar a la persona del andén.

El problema de filosofía moral se llama footbridge problem o trolley dilemma y se cree fue inventado por Philippa Foot -en Oxford-.

Daniel Kahneman, Olivier Sibony y Cass R. Sunstein acaban de publicar un libro: “Noise: A Flaw in Human Judgment” (2021) que propone que las variaciones de su estado de ánimo afectan la calidad de sus decisiones.

Los autores llaman “ruido” (noise, en inglés) a las “indeseables variaciones de estado de ánimo”. Y aclaran que ese ruido es distinto a los sesgos (bias) o prejuicios, pero ambos (ruido y sesgos) son errores de juicio.

Piense en esto: las variaciones de su estado de ánimo afectan la calidad de sus decisiones.

Por ejemplo si Usted está de buen ánimo durante una negociación, será más colaborativo y provocará la reciprocidad. Pero si está de buen ánimo, también estará dispuesto a aceptar las primeras impresiones como las verosímiles (sin cuestionarlas).

Los estudios sugieren que su estado de ánimo influye en sus juicios morales y su toma de decisiones.

Un buen estado de ánimo no siempre es positivo.

Un mal estado de ánimo es una oportunidad de esperanza.

Depende de la situación.

COMUNICADOR · ESTRATEGA · ESCRITOR